• Es la opción más segura, pues la prótesis va unida al hueso, y no a otros dientes.
  • Evita la pérdida ósea al conservar la función sobre el hueso.
  • Tiene mayor duración, con tasas superiores al 90% en períodos de 20-30 años.
  • Se produce osteointegración, que es una unión directa a nivel molecular de la superficie de titanio del implante con el hueso.
  • El mantenimiento de los implantes es similar al que necesitan los demás dientes.